La normativa que nos afecta en cuanto a la obligatoriedad de la realización de la Certificación Energética en Edificios existente, aparece en el año 2013, regulado por el Real Decreto:
RD 235/2013, de 5 de abril, por el que se aprueba el procedimiento básico para la Certificación de la eficiencia energética de los edificios.

El Real Decreto establece en su artículo único la obligación de poner a disposición de los compradores o usuarios de los edificios un certificado de eficiencia energética que deberá incluir información objetiva sobre la eficiencia energética de un edificio y valores de referencia tales como requisitos mínimos de eficiencia energética con el fin de que los propietarios o arrendatarios del edificio o de una unidad de éste puedan comparar y evaluar su eficiencia energética.

La Certificación Energética, no es un concepto nuevo de la normativa Española ya era un documento exigido a los edificios de nueva construcción mediante el (R.D. 47/2007), constando de dos fases:

    • La Certificación Energética del Proyecto (incorporada al proyecto de ejecución)
    • La Certificación Energética del Edificio Terminado (incorporada al libro del edificio).

Para edificios existentes, la presentación o puesta a disposición de los compradores o arrendatarios del certificado de eficiencia energética de la totalidad o parte de un edificio, según corresponda, será exigible para los contratos de compraventa o arrendamiento celebrados a partir del 1 de junio de 2013.

A pesar de parecer que esto de la «Certificación Energética» y la «Eficiencia energética de Edificios», son conceptos nuevos para la mayoría, esto ya viene de lejos y como siempre a nuestro país llega tarde e impuesto por acuerdos internacionales y directivas europeas.

Dicho Real Decreto, deriva y es consecuencia de compromisos internacionales y posteriormente, de directivas europeas encaminadas a cumplir con la necesidad de reducir el consumo de energía y reducir el nivel de emisiones de gases responsables del efecto invernadero.

A partir del compromiso adquirido en Kyoto, derivan una serie de directivas Europeas, que a su vez se trasponen a la normativa española, encaminadas al fomento de la Eficiencia Energética, el uso de energía renovable y la reducción de emisiones de Co2.

Entre las directivas que derivan de dicho compromiso, vamos a destacar aquellas de nos afectan en mayor medida en el proceso, más concretamente al ámbito de la Certificación Energética, tanto de edificios existente como de nueva construcción.

Certificación Energética